El proceso creativo
Durante el taller de marca encontramos una palabra que aparecía una y otra vez en las conversaciones con clientes y colaboradores.
Tranquilidad.
No era solo un atributo.
Era el resultado de todo lo que hacía la marca.
Tranquilidad para quien arrienda y sabe que alguien responde por su patrimonio.
Tranquilidad para quien busca un nuevo hogar sin complicaciones.
Tranquilidad para invertir con respaldo.
Tranquilidad para tomar decisiones importantes con el acompañamiento de expertos.
Descubrimos que la verdadera propuesta de valor de Coninsa Inmobiliaria no era administrar inmuebles.
Era hacer que las personas pudieran vivir sin preocuparse por ellos.